Trump anuncia que Venezuela enviará hasta 50 millones de barriles de petróleo a EE.UU.

Trump anuncia envío masivo de petróleo venezolano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno de Venezuela, ahora encabezado provisionalmente por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, aceptó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado estadounidense. Trump calificó este volumen como “petróleo de alta calidad y autorizado en los Estados Unidos”, destacando que se trata de crudo que será incorporado directamente al suministro energético del país.

Trump sostuvo que él mismo se encargará de controlar el dinero obtenido por la venta de ese petróleo, con el argumento de garantizar que los recursos se utilicen “en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”. Según el mandatario, el Departamento de Energía, dirigido por el secretario Chris Wright, será el responsable de ejecutar de inmediato el plan de extracción y logística.

Contexto: captura de Maduro y cambio de poder

La decisión de Washington de recurrir al petróleo venezolano llega después de la captura del presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, durante una operación militar en Caracas y alrededores que dejó más de 50 muertos. Tras ese operativo, Delcy Rodríguez, quien fungía como vicepresidenta, asumió como presidenta encargada de Venezuela de forma provisional.

La administración Trump reconoció de inmediato a Rodríguez como interlocutora legítima y le exigió “acceso total” al crudo y a otros recursos venezolanos. Washington ha señalado que la nueva mandataria está “cooperando” y abierta a trabajar en una agenda compartida, aunque ella insiste en el retorno de Maduro al poder.

Intereses energéticos y rol de petroleras

Trump detalló que los entre 30 y 50 millones de barriles serán transportados en buques de almacenamiento directamente hacia muelles de descarga en territorio estadounidense, sin precisar un calendario exacto para las entregas. Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, pero su producción ha estado muy por debajo del potencial por años de sanciones y falta de inversión.

Grandes petroleras estadounidenses como Chevron y ExxonMobil han mostrado interés en reactivar la industria petrolera venezolana bajo un esquema de control estadounidense, viendo esta operación como una oportunidad para expandir sus negocios y asegurar suministros de crudo de alta calidad. Para Washington, la operación tiene un doble componente: estratégico, al asegurar fuentes de energía, y político, al influir directamente en la etapa de transición venezolana.