Tamaulipas en defensa del campo: movilización nacional
Este lunes 27 de octubre de 2025, agricultores tamaulipecos se unieron al paro nacional promovido por organizaciones rurales en todo México, bajo el lema “Sin maíz no hay país”. La protesta busca presionar al Gobierno Federal para que establezca un precio de garantía de 7,200 pesos por tonelada de maíz y refuerce los apoyos al sector primario.
En la zona norte del estado, la Asociación Municipal de Propietarios Rurales de Río Bravo convocó a productores y ciudadanos para concentrarse y visibilizar la crisis agrícola y baja rentabilidad que atraviesa el campo nacional. La manifestación es respaldada por el Frente Nacional y Estatal para el Rescate del Campo Mexicano, con puntos de encuentro en el libramiento calle Matamoros y en la Bodega La Herradura, sobre la carretera Matamoros–Victoria.
Principales demandas del paro nacional agrícola
Los productores exigen:
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Establecer precios de garantía justos para las cosechas
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Sacar los granos básicos, como maíz y sorgo, del Tratado México–Estados Unidos–Canadá (T-MEC)
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Crear una banca de desarrollo específica para el campo mexicano
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Mayor apoyo financiero y subsidios
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Soluciones urgentes ante la crisis en los costos de producción
La movilización es pacífica y busca ser una llamada de atención ante el desplome de precios, el incremento de importaciones subsidiadas y la falta de programas eficaces que aseguren la viabilidad del campo doméstico. En Tamaulipas, los bloqueos y concentraciones se dieron en diversas carreteras —la principal en la Matamoros–Victoria— y zonas rurales, afectando el tránsito y generando expectativas en decenas de municipios.
Una crisis profunda y esfuerzo colectivo de los agricultores
El paro nacional se produce en medio de una de las peores crisis agrícolas de las últimas décadas, marcada por la caída de los precios internacionales, el alto costo de insumos y la competencia de productos extranjeros. Las organizaciones rurales demandan al Gobierno Federal una reforma integral, acceso real a financiamiento y reconocimiento de la importancia del campo nacional como pilar de la soberanía alimentaria mexicana.
Productores de diversas regiones —maíz, sorgo, frijol, trigo— reiteraron la necesidad de mantener las protestas hasta lograr respuestas sólidas que permitan la recuperación del campo mexicano.