Agenda de alto nivel en Washington
El presidente y fundador de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, sostuvo reuniones de alto nivel en Washington D.C. como parte de una agenda internacional centrada en temas financieros, económicos y de cooperación bilateral. En este marco se reunió con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, considerado el funcionario clave en supervisión financiera y estabilidad económica de ese país. El encuentro se dio mientras México y Estados Unidos buscan reforzar mecanismos contra el lavado de dinero y mejorar el marco para el flujo de capitales y remesas.
Durante la conversación, el empresario subrayó que “la prosperidad se construye con libertad, inversión y confianza”, mensaje con el que ligó la colaboración financiera bilateral con la necesidad de un entorno de certeza jurídica y Estado de Derecho en México. Al cierre de la gira, expresó que se va “optimista” sobre el futuro económico de México, pero insistió en que se requieren reglas claras, menos discrecionalidad y respeto a la propiedad privada para atraer más capital.
Liderazgo de Grupo Salinas en remesas e inclusión financiera
Salinas Pliego expuso a Bessent el alcance de Grupo Salinas en el sistema financiero mexicano, destacando que a través de Elektra y Banco Azteca canaliza cerca de la mitad de las remesas que llegan a México. Recordó que estos envíos son una de las principales fuentes de divisas del país y que su red de sucursales permite que millones de familias cobren remesas en efectivo o a través de cuentas bancarias, incluso en municipios donde casi no hay presencia de otros bancos.
El empresario enfatizó que Banco Azteca, con más de 20 millones de clientes y miles de puntos de atención, es un pilar de inclusión financiera para personas tradicionalmente excluidas del sistema bancario, ofreciendo servicios de ahorro, crédito al consumo y recepción de remesas en zonas urbanas y rurales. También remarcó las políticas internas de prevención de lavado de dinero y monitoreo de operaciones, un tema que el Tesoro estadounidense considera prioritario en el contexto de remesas y combate a redes ilícitas.
Preocupación por el rumbo económico y exigencia de certidumbre
Aunque se dijo optimista sobre el potencial del país, Salinas Pliego expresó su preocupación por el rumbo económico de México, al señalar que “no existe la certidumbre necesaria para la inversión” y que decisiones legales o fiscales cambiantes elevan el riesgo para empresas nacionales y extranjeras. En medios especializados detalló que la falta de claridad regulatoria, los litigios fiscales contra Grupo Salinas y la percepción de inseguridad jurídica pueden frenar proyectos productivos y generación de empleos.
Ante Bessent, insistió en que un marco de libertad económica, respeto a contratos y reglas previsibles es esencial para que México aproveche fenómenos como el nearshoring, el dinamismo de las remesas y la integración con Estados Unidos y Canadá. El magnate planteó que un país con instituciones sólidas y menos discrecionalidad política puede atraer más capital, financiar infraestructura y mejorar el bienestar de las familias que hoy dependen de las remesas.
Mensaje político y cooperación bilateral
En sus mensajes públicos, Salinas Pliego ligó la reunión con Bessent a la idea de construir “un México próspero, libre de corrupción y con mayor crecimiento regional”, destacando que la cooperación México–Estados Unidos debe ir más allá de la seguridad y migración, y abarcar inclusión financiera, digitalización y combate a la economía informal. Subrayó que empresas como Grupo Salinas pueden ser socios estratégicos en bancarizar a la población, modernizar la infraestructura de pagos y garantizar que las remesas se distribuyan con menores costos y mayor transparencia.
La gira en Washington, que incluyó encuentros con otros actores políticos y financieros estadounidenses, se produce mientras Grupo Salinas enfrenta en México procesos fiscales relevantes, lo que da a este acercamiento un componente político adicional. Pese a ello, el empresario insistió en un discurso de libertad económica, inversión y confianza, reiterando que el sector privado es clave para el desarrollo y que las reglas del juego deben ser claras y estables para todos.