Operativo de EU contra el petrolero Marinera
Funcionarios estadounidenses confirmaron que el Departamento de Seguridad Nacional, con apoyo de las fuerzas armadas y el Comando Europeo, ejecutó una operación para asegurar el petrolero Marinera en el Atlántico Norte. El buque, que había cambiado su nombre de Bella 1 a Marinera y fue reabanderado bajo bandera rusa, estaba sujeto a sanciones de Estados Unidos desde 2024 por su participación en esquemas de evasión vinculados a crudo venezolano.
La Guardia Costera de Estados Unidos comenzó a seguir la nave el mes pasado cerca de aguas venezolanas, en el contexto del bloqueo a buques sancionados que transportan petróleo desde y hacia Venezuela. Durante la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en el casco y modificó registros en bases de datos marítimas, maniobras que Washington calificó como uso de “bandera falsa” para eludir la acción judicial.
Nuevo foco de tensión con Rusia
El gobierno ruso ha señalado que el Marinera navegaba en aguas internacionales del Atlántico Norte bajo bandera de la Federación Rusa, acusando a Estados Unidos de ejercer una presión “desproporcionada” sobre un buque de carácter comercial. Moscú advirtió que sigue “con preocupación” la situación y ha sugerido que la captura del petrolero podría agravar aún más las ya tensas relaciones bilaterales.
Medios rusos difundieron imágenes desde el interior del buque en las que se observan condiciones de baja visibilidad y la presencia de embarcaciones y aeronaves estadounidenses en las cercanías, presentándolo como una acción de hostigamiento. Washington, por su parte, sostiene que actuó bajo una orden judicial estadounidense por violaciones al régimen de sanciones y que el buque carecía de protección legal válida debido a su “bandera irregular”.
Contexto: bloqueo petrolero y operación militar en Venezuela
La captura del Marinera se enmarca en una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump, que ordenó un “bloqueo total y completo” a los buques sancionados que transportan petróleo hacia y desde Venezuela. En las últimas semanas, Estados Unidos ha incautado otros petroleros vinculados a cargamentos de crudo venezolano en el Caribe y el Atlántico como parte de la misma campaña.
Paralelamente, Trump anunció que las nuevas autoridades interinas en Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, tras la operación militar que derrocó y capturó a Nicolás Maduro. El mandatario afirmó que el crudo será vendido a precio de mercado y que los recursos serán administrados por la Casa Blanca para “beneficiar tanto al pueblo venezolano como al estadounidense”, reforzando así el papel del petróleo como eje central de la política de Washington en la región.