Tamaulipas confirma presencia de gusano barrenador
Tamaulipas arrancó 2026 bajo la lupa sanitaria luego de confirmarse dos casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en su territorio, una plaga que afecta severamente a bovinos y otras especies. El primer caso se registró en un becerro del ejido Emiliano Zapata, en el municipio de Llera de Canales, y fue confirmado oficialmente el 31 de diciembre de 2025 por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Pocos días después se confirmó un segundo caso en un equino en el municipio de Altamira, en la zona sur del estado, lo que encendió nuevas alertas en la frontera norte y en los corredores ganaderos de la región. Con estos reportes, Tamaulipas se incorporó a la lista de entidades con presencia activa del parásito, que ya suma cientos de casos en diferentes puntos del país.
Cercos sanitarios y vigilancia pecuaria reforzada
Ante la detección del gusano barrenador, las autoridades implementaron un cerco sanitario que incluye una zona focal de 20 kilómetros alrededor de los sitios con casos y una zona de amortiguamiento de hasta 40 kilómetros, con restricciones estrictas a la movilización de ganado. Estas medidas abarcan inspecciones, muestreos y tratamientos en animales susceptibles, así como vigilancia permanente en ranchos, potreros y unidades de producción pecuaria.
El Gobierno de Tamaulipas informó que se reforzó la sanidad pecuaria en coordinación con Senasica, mediante brigadas de técnicos que realizan barridos casa por casa y predio por predio para detectar heridas infestadas y aplicar el tratamiento correspondiente. Además, se intensificó la difusión entre ganaderos y médicos veterinarios para que reporten de inmediato cualquier caso sospechoso y eviten el movimiento no autorizado de animales.
Impacto nacional y riesgo para la ganadería
La situación en Tamaulipas forma parte de un panorama más amplio: México inició 2026 con 692 casos activos de gusano barrenador distribuidos en al menos 14 estados, lo que mantiene en alerta a la industria ganadera nacional. La presencia de la plaga ha incidido en la decisión de mantener cerrada la frontera para la exportación de ganado vivo hacia Estados Unidos, retrasando la reapertura y generando preocupación por eventuales pérdidas económicas millonarias.
A nivel federal continúa la estrategia de liberación de mosca estéril, en coordinación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-APHIS), con plantas productoras y centros de dispersión que abastecen a regiones como el norte y noreste del país, incluyendo Tamaulipas. Esta técnica biológica busca romper el ciclo reproductivo del gusano barrenador y, a mediano plazo, recuperar el estatus sanitario que permitió por años la exportación de ganado mexicano.
Llamado a ganaderos y población rural
Las autoridades han reiterado el llamado a los productores a revisar de forma constante a su ganado y a no aplicar remedios caseros en heridas, sino acudir a veterinarios o reportar de inmediato a las instancias oficiales. También se pide evitar el sacrificio clandestino y el traslado de animales sin documentación, prácticas que pueden favorecer la dispersión del parásito en nuevas zonas.
En paralelo, se enfatiza que, aunque el gusano barrenador afecta principalmente a animales, la vigilancia incluye reportes en mascotas y fauna silvestre, y hasta ahora autoridades estatales han descartado casos en personas en Tamaulipas. La respuesta temprana y la coordinación entre productores, gobierno y especialistas serán claves para contener la plaga y proteger la ganadería del estado en este 2026.